Esta segunda entrega llega en el momento justo.
Si el primer libro del escritor hablaba de la vida con sus golpes y sus detalles pequeños, este segundo es más íntimo todavía. Más adentro. Como si hubiera decidido abrir algunas de esas puertas que en el primero apenas dejaba entornadas.

Aquí el amor ocupa el centro. Pero no el amor fácil ni el de postal. El que duele un poco. El que se construye en la distancia, el que se esconde por miedo, el que deja marcas en la piel… y en el alma. El escritor habla de arrugas como si fueran medallas, de corazones ocupados como si fueran el mayor privilegio del mundo. Y tiene razón.
Los textos tienen esa cualidad extraña de hacerte sentir que alguien te está hablando directamente a ti. Como si supiera lo que llevas dentro y no te lo había dicho nadie todavía con esas palabras.
Hay un texto sobre la caja de recuerdos que para en seco. Otro sobre amar en la distancia que duele de una manera muy concreta. Y ese «te veo, no puedes esconderte» que uno lee y tiene que respirar antes de seguir.
El estilo sigue siendo sencillo, sin adornos innecesarios. Párrafos cortos, frases que respiran. Pero en este segundo libro hay algo más cálido, más cercano, como si el escritor se hubiera permitido bajar todavía más la guardia.
Momentos II no es un libro de respuestas. Es un libro de compañía. De esos que hacen que te sientas menos solo con lo que sientes.
Léelo despacio. Subráyalo. Vuelve a él.
Momentos II está disponible en Amazon en formato digital y en papel. De esos libros que merece tener cerca, en la mesilla, para volver a él cuando la vida lo pida.
